Cuidar la casa común: una obra de misericordia

El origen de la palabra misericordia es latino: miser (miserable, desdichado), cor, cordis (corazón) y el sufijo -ia. Esta palabra se refiere a la capacidad de sentir la desdicha de los demás. San Pablo, como buen ciudadano romano, debió de conocer bien el concepto porque lo clavó en la primera carta que escribió a los hermanos de Corintio (“si no tengo amor…, nada”). En esta… Continúa leyendo…